¿Cómo puedo saber que estoy en el ministerio correcto?

La primera consulta para el programa de hoy dice así: ¿Cómo puedo saber que estoy en el ministerio correcto? ¿Qué cosas debo tomar en cuenta para saberlo?

Gracias por su consulta amable oyente. Para los amigos oyentes que no están seguros de lo que significa un ministerio, simplemente significa un área específica de servicio cristiano, bien sea dentro de una iglesia local, o fuera de ella, como por ejemplo en una agencia misionera, un seminario bíblico, un hospital cristiano. La pregunta que debemos hacernos sería por tanto: ¿Cómo puedo saber que estor en el área de servicio cristiano correcto? ¿Qué debo tomar en cuenta para saberlo? Son algunas cosas las que se debe tomar en cuenta. En primer lugar, se necesita de un claro discernimiento de los dones espirituales que uno posee. Un don espiritual es una capacidad dada por Dios, mediante el Espíritu Santo, para poder servir en su obra. Los dones espirituales son dados a los creyentes el momento que llegan a ser creyentes. El Nuevo Testamento habla de al menos dieciocho dones espirituales. Es deber de cada creyente determinar cuál o cuáles de esos dieciocho dones ha recibido. En segundo lugar, es necesario tener un claro discernimiento de las habilidades que se requieren para desempeñarse en determinada área de servicio cristiano. Por ejemplo, si el área de servicio cristiano es la enseñanza de la Biblia, bien sea en la iglesia local, o en un seminario bíblico, o en la radio, es de esperarse que quien realice esta labor tenga el don de la enseñanza. Si el área de servicio cristiano es la consejería cristiana, es de esperarse que quien realiza esta labor tenga el don de exhortación, o el don de sabiduría, o el don de misericordia. Así por el estilo. En tercer lugar, es necesario evaluar los resultados en esa área de servicio. Cuando alguien está en un área de servicio cristiano que tiene afinidad con los dones espirituales que posee, normalmente debe ver fruto abundante de lo que se está haciendo. Supongamos que alguien con el don de evangelista está en un área de servicio cristiano que tiene que ver con evangelismo. El número de personas que hacen profesión por Cristo debería ser elevado, porque está en acción un poder sobrenatural, mediante el don espiritual de evangelismo. Si no existen resultados en determinada área de servicio, es posible que aquel que está sirviendo no tenga los dones espirituales que se requieren en esa área de servicio. En cuarto lugar, es necesario evaluar como uno se siente en determinada área de servicio. Si estamos en el área de servicio correcta, utilizando los dones espirituales que Dios nos ha dado, es de esperarse que nos sintamos muy satisfechos, pero si no estamos en el área de servicio correcta, porque tenemos dones espirituales distintos a los que se necesita en esa específica área de servicio, entonces siempre estaremos frustrados, desanimados y con esa sensación de que no estamos en el lugar donde Dios nos quiere. En quinto y último lugar, es necesario buscar el consejo de hermanos maduros en la fe que honestamente evalúen nuestro desempeño en el área de servicio cristiano en el que estamos. Estas son las cosas que deberíamos tomar en cuenta para determinar si estamos en el ministerio correcto o en el área de servicio cristiano correcta.

La segunda consulta de hoy es la siguiente: Números 16:31-33 habla de que los hombres de Coré descendieron vivos al Seol o al infierno, y en Mateo 12:40 dice que el Hijo del Hombre descenderá al corazón de la tierra por tres días, o sea que Jesús estaba en el infierno y fue de allí de donde salió triunfante y victorioso. La Biblia nos habla de que el infierno es un lugar de fuego y azufre. El núcleo de la tierra es también un lugar de fuego y azufre. ¿Será que el infierno está en el centro de la tierra?.

Comencemos leyendo el pasaje bíblico que se encuentra en números 16:31-33 donde dice: Y aconteció que cuando cesó él de hablar todas estas palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de ellos. Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes. Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al Seol, y los cubrió la tierra, y perecieron de en medio de la congregación.” Además de mostrar la severidad con la cual Dios castiga el pecado de rebeldía, este pasaje indica simplemente que los hombres de Coré descendieron vivos al sepulcro. Normalmente se sepulta solamente a las personas muertas, pero en el caso de los hombres de Coré, la tierra se abrió debajo de ellos y fueron sepultados estando vivos. Fue el juicio de Dios por su rebeldía. Para entender el significado de la palabra Seol, es necesario observar atentamente el contexto, porque esta palabra puede tener varios significados. A veces significa el lugar donde se sepulta los restos mortales de una persona. Otras veces significa el mundo de los muertos o el lugar donde van las personas que han muerto. Hablando del mundo de los muertos o del lugar donde van las personas que han muerto, la Biblia nos habla de que antes de Cristo, el Seol estaba dividido en dos partes, una para los condenados y otra para los salvos. La parte del Seol destinada a los salvos se llamaba el paraíso o el Seno de Abraham. Los salvos estaban junto a Abraham, eran conscientes de su estado y recibían consolación. Los condenados estaban separados de los salvos por una gran sima, y estaban plenamente conscientes, en pleno uso de sus facultades, con la memoria muy despierta, pero en tormento en fuego. Así que en cuanto a los hombres de Coré, cuando la Biblia dice que descendieron vivos al Seol, significa que fueron enterrados vivos y como eran impíos, sus almas y espíritus fueron a parar al lugar de condenación en el Seol, en donde están en tormento en fuego hasta ahora. Ahora pasemos a la otra cita bíblica que Usted menciona en su consulta, se encuentra en Mateo 12:40 donde leemos lo siguiente: “porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.” Como antecedente, diremos que los escribas y fariseos querían ver a Jesús haciendo señales, no para creer en él sino para satisfacer su curiosidad. Todo ser humano, no solo los escribas y fariseos de la época de Jesús, es curioso por naturaleza. Eso explica la gran convocatoria de las reuniones donde se anuncia milagros y sanidades. Pero si la reunión fuera solo para predicar la bendita palabra de Dios y desafiar al pecador a recibir a Cristo como Salvador, le garantizo que la convocatoria no se compara ni de lejos con relación a aquella que apela a la curiosidad de la gente. Jesús no quería satisfacer la curiosidad de la gente. Jesús no se las daba de mago para entretener a la gente y dejarles con la boca abierta. Jesús dijo por tanto: La generación mala y adúltera demanda señal, pero señal no le será dada sino la señal del profeta Jonás. Note que es la generación mala y adúltera la que se deja llevar por la curiosidad. Jesús estaba en realidad refiriéndose a su muerte, sepultura y resurrección. La experiencia de Jonás siendo tragado por un gran pez, y siendo luego vomitado en tierra, era un tipo o un cuadro o prefiguraba la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. Así como Jonás estuvo confinado en el vientre del gran pez tres días y tres noches, el Señor Jesucristo también estará confinado a un sepulcro tres días y tres noches. Note que Jesús dijo que estará tres días y tres noches en el corazón de la tierra. Esto se refiere a los tres días y tres noches que pasó en el sepulcro. Esta sería la única señal que Jesús haría para la generación mala y adúltera. Desgraciadamente, ni aún esta señal logró convencer a muchos escribas y fariseos que persistieron en su incredulidad en cuanto a la persona de Jesús. Los milagros y sanidades no garantizan que los incrédulos van a recibir a Cristo como Salvador. Así que, los hombres de Coré fueron sepultados vivos, Jesús permaneció tres días y tres noches en el corazón de la tierra o en el sepulcro, y esto de ninguna manera da indicios para pensar que el infierno puede estar ubicado en el centro o en el núcleo de la tierra.

Ya que hemos citado el infierno, ¿Qué podemos decir sobre el infierno?.

El infierno es el lugar preparado por Dios para el castigo eterno de Satanás y sus ángeles. Esto lo podemos ver en Mateo 25:41 donde dice: “Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.” El infierno es entonces un lugar donde existe fuego eterno para tormento del diablo y sus ángeles. Pero note que en este texto encontramos a personas siendo arrojadas al infierno. ¿Quiénes son esas personas? Pues todos los incrédulos. Todos aquellos que voluntariamente han decidido seguir a Satanás rechazando la oferta de Salvación que Dios les hizo en Cristo. Esa decisión fatal les conduce al mismo lugar donde Satanás pasará la eternidad en tormento. Algunos se burlan de esto y dicen: El infierno debe ser grandioso, porque allí estarán todos mis amigos, allí habrá toda clase de licores, toda clase de drogas, allí habrá mujeres para escoger. Será un lugar de diversión eterna. Pues, siento mucho desilusionar a las personas que así piensan. Escuche lo que dice la palabra de Dios sobre el infierno: Marcos 9:43-48: “Si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado, donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo; mejor te es entrar a la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en el infierno, al fuego que no puede ser apagado, donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno, donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.” Bueno, esta descripción del infierno no se parece en nada a un lugar de fiesta permanente. El infierno es un lugar tan terrible que vale la pena perder una mano o un pie o un ojo con tal de no ir a para allí. Si no desea compartir tormento eterno con el diablo y sus ángeles en el infierno, necesita el perdón de sus pecados. Para ser perdonado de sus pecados, necesita recibir a Cristo como su Salvador. ¿No le gustaría hacerlo hoy mismo? Si lo ha hecho, póngase en contacto con nosotros para enviarle material gratuito que será muy útil para su crecimiento espiritual.