Seguridad de salvación Trinidad

Un amigo oyente se ha comunicado con nosotros para compartirnos que está atravesando por varios problemas y como resultado de eso se halla débil en la fe y no está seguro de seguir o no creyendo en Dios. Nos pide un consejo.

Gracias por comunicarse con nosotros amable oyente. Como no especifica la naturaleza de los problemas que está experimentando no puedo ser más concreto en lo que me gustaría aconsejar. En todo caso, si sus problemas son consecuencia de algún pecado que ha cometido, es necesario que lo antes posible reconozca su pecado, lo confiese y se aparte de ese pecado. Proverbios 28:13 dice: El que encubre sus pecados no prosperará; 

 Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.

No olvide que el pecado no confesado trae como consecuencia un debilitamiento en la fe. Como prueba de esto, considere a algunos creyentes en la iglesia en Corinto, quienes estaban participando en la Cena del Señor, sabiendo que tenían algún pecado no confesado en su vida. Observe el mandato que les dio el apóstol Pablo. Se encuentra en 1 Corintios 11: 28-30 Por tanto,  pruébese cada uno a sí mismo,  y coma así del pan,  y beba de la copa.

1Co 11:29  Porque el que come y bebe indignamente,  sin discernir el cuerpo del Señor,  juicio come y bebe para sí.

1Co 11:30  Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros,  y muchos duermen.

Allí lo tiene. Participar en la Cena del Señor, teniendo un pecado no confesado, entre otras cosas puede resultar en enfermedad, debilidad, tanto física como espiritual, e inclusive en la muerte física, por cuanto es a esto a lo que se refiere el texto cuando habla de que muchos duermen. Pero no siempre los problemas en la vida son consecuencia de algún pecado no confesado. A veces los problemas que nos sobrevienen son pruebas que Dios nos envía para purificar nuestra fe. Si usted ha llegado a la conclusión que no tiene ningún pecado no confesado, entonces sus problemas son una prueba. ¿Qué hacer en este caso? Pues lo que dice Dios en Santiago 1: 2-5 Hermanos míos,  tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,

Jas 1:3  sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.

Jas 1:4  Mas tenga la paciencia su obra completa,  para que seáis perfectos y cabales,  sin que os falte cosa alguna.

Jas 1:5  Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría,  pídala a Dios,  el cual da a todos abundantemente y sin reproche,  y le será dada.

Las pruebas no deben ser vistas como enemigos del creyente sino como aliados del creyente. Como alguien ha dicho muy bien, las pruebas son bendiciones en disfraz. Esto se debe a que cuando un creyente maneja bien una prueba su vida manifestará paciencia, lo cual permitirá que ese creyente sea perfecto y cabal sin que le falte cosa alguna. Esta es la razón para que Santiago ordene a los creyentes a que tengamos por sumo gozo cuando nos hallemos en diversas pruebas. No es sencillo mirar a las pruebas como Dios las ve y por eso el texto bíblico leído también dice que necesitamos sabiduría divina para mirar a las pruebas como oportunidades para crecer espiritualmente. Si no tenemos esta sabiduría divina, podemos pedirla a Dios en oración y Él está dispuesto a dárnosla en abundancia y sin reproche. Así que, amable oyente, haga un examen de su vida. Si hay pecado no confesado, confiéselo y apártese de ese pecado. Si no hay pecado no confesado pida a Dios sabiduría para entender lo que Dios está buscando en su vida para haberle enviado esa prueba. De cualquier manera, si usted aplica estos principios a su vida, estoy seguro que muy pronto se librará de esa debilidad que está experimentando. Algo que me preocupa mucho de su consulta es esa parte que usted dice que no sabe si seguir creyendo o no en Dios. Esto me hizo pensar en lo que se conoce como la parábola del sembrador. Se encuentra en Mateo 13:1-9. La Biblia dice: Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó unto al mar.

Mat 13:2  Y se le juntó mucha gente;  y entrando él en la barca,  se sentó,  y toda la gente estaba en la playa.

Mat 13:3  Y les habló muchas cosas por parábolas,  diciendo:  He aquí,  el sembrador salió a sembrar.

Mat 13:4  Y mientras sembraba,  parte de la semilla cayó junto al camino;  y vinieron las aves y la comieron.

Mat 13:5  Parte cayó en pedregales,  donde no había mucha tierra;  y brotó pronto,  porque no tenía profundidad de tierra;

Mat 13:6  pero salido el sol,  se quemó;  y porque no tenía raíz,  se secó.

Mat 13:7  Y parte cayó entre espinos;  y los espinos crecieron,  y la ahogaron.

Mat 13:8  Pero parte cayó en buena tierra,  y dio fruto,  cuál a ciento,  cuál a sesenta,  y cuál a treinta por uno.

Mat 13:9  El que tiene oídos para oír,  oiga.

El Señor Jesucristo explicó el significado de esta parábola. Se encuentra en Mateo 13:18-23. La Biblia dice: Oíd,  pues,  vosotros la parábola del sembrador:

Mat 13:19  Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende,  viene el malo,  y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.

Mat 13:20  Y el que fue sembrado en pedregales,  éste es el que oye la palabra,  y al momento la recibe con gozo;

Mat 13:21  pero no tiene raíz en sí,  sino que es de corta duración,  pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra,  luego tropieza.

Mat 13:22  El que fue sembrado entre espinos,  éste es el que oye la palabra,  pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra,  y se hace infructuosa.

Mat 13:23  Mas el que fue sembrado en buena tierra,  éste es el que oye y entiende la palabra,  y da fruto;  y produce a ciento,  a sesenta,  y a treinta por uno.

Una parte de la semilla cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y pronto brotó la planta, porque no tenía profundidad de tierra; pero cuando salió el sol, la planta se quemó porque no tenía raíz y se secó. Explicando esta parte de la parábola, el Señor Jesús dijo que el que fue sembrado en pedregales, representa al que oye la palabra y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues, note amable oyente, al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, inmediatamente tropieza. Quiera el Señor que este no sea su caso amable oyente, pero si como consecuencia de los problemas que está teniendo, ha llegado a pensar y a decidir que no vale la pena seguir confiando en Dios, la única conclusión válida sería que jamás recibió de corazón a Cristo como su único y personal Salvador y la prueba de ello sería que cuando viene la aflicción a causa de los problemas, llega a la conclusión que ya no desea seguir creyendo a Dios. Si este fuera su caso, pruébese a usted mismo para ver si realmente es un hijo de Dios. Note lo que dice en 2 Corintios 13:5 Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe;  probaos a vosotros mismos.  ¿O no os conocéis a vosotros mismos,  que Jesucristo está en vosotros,  a menos que estéis reprobados?

Que el Señor le dé sabiduría para manejar bien esta situación.

Por medio del correo electrónico se ha comunicado con nosotros un amable oyente para hacernos la siguiente consulta: Es con respeto al DIOS TRINO, ¿Podría explicarme de acuerdo a la palabra de Dios las tres entidades en una sola? Dios Padre Dios Hijo y Dios Espíritu Santo y ¿Cómo entender humanamente esta verdad? Al hablar de Jesucristo ¿Estamos hablando de Dios a la vez?

La Biblia enseña que Dios es uno, pero en la unidad de la divina esencia hay tres personas coeternas e iguales en todo, de la misma substancia pero distintas en la subsistencia, a saber, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. No se trata de tres dioses sino de un solo Dios. Es relativamente fácil enunciarlo pero está más allá de la razón humana comprenderlo en su totalidad. Usted nos pide la evidencia bíblica de la doctrina de la trinidad. Partimos del principio que Dios es uno. Deuteronomio 6:4 dice:  Oye,  Israel:  Jehová nuestro Dios,  Jehová uno es.

Jehová es uno. Guarde esto en su mente. Ahora miremos lo que dice textos como Juan 6:27 Trabajad,  no por la comida que perece,  sino por la comida que a vida eterna permanece,  la cual el Hijo del Hombre os dará;  porque a éste señaló Dios el Padre.

Entre otras cosas, este versículo declara fuera de toda duda que el Padre es Dios. Miremos ahora lo que dice Hebreos 1:8 Mas del Hijo dice:  Tu trono,  oh Dios,  por el siglo del siglo; 

 Cetro de equidad es el cetro de tu reino.

Hablando del Hijo dice: Tu trono, oh Dios. El Hijo es Dios. Por último observe lo que dice Hechos 5:3-4 Y dijo Pedro:  Ananías,  ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo,  y sustrajeses del precio de la heredad?

Act 5:4  Reteniéndola,  ¿no se te quedaba a ti?  y vendida,  ¿no estaba en tu poder?  ¿Por qué pusiste esto en tu corazón?  No has mentido a los hombres,  sino a Dios.

Según este pasaje bíblico, el Espíritu Santo es Dios. ¿Cuál es la conclusión de este razonamiento? Pues la doctrina de la Trinidad. Dios es uno pero existe en tres personas coeternas, e iguales en todo, de la misma sustancia, pero distintas en la subsistencia. ¿Cómo entenderlo humanamente? No se puede. El intelecto humano no está en capacidad de entenderlo en su totalidad. Además usted nos pregunta si Jesucristo es Dios. La Biblia enseña que el eterno Hijo de Dios tomó forma humana en el vientre de la virgen María y cuando nació fue llamado Jesús, nombre que significa Jehová salva. Jesús nos habla de su naturaleza humana, Cristo nos habla de su naturaleza divina. Por tanto podemos afirmar que en Jesucristo se mezcla la naturaleza humana con la naturaleza divina. Jesucristo es 100% humano y a la vez 100% divino. Es lo que los teólogos llaman la unión hipostática.