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Tengo mucho conflicto en el área del sexo.

Tengo mucho conflicto en el área del sexo. Mi deseo es casarme lo antes posible, pero hasta ahora Dios no me ha dado una esposa. ¿Qué debo hacer?

Gracias por su consulta. Le felicito por su sinceridad al admitir sus luchas en el área del sexo. No se sienta mal por ello. No piense que Usted es diferente de otros hombres. Todos los hombres tenemos luchas en esta área. Lo que pasa es que son pocos los que están dispuestos a reconocerlo y menos todavía los que están dispuestos a hacer algo para evitar ser atrapados en algo que ofende la santidad de Dios. Le felicito también por los principios bíblicos que ha adoptado con relación al correcto uso del sexo. La Biblia enseña que el sexo debe ser usado solamente entre un hombre y una mujer que previamente se han casado. Usted desea casarse, pero hasta ahora Dios no ha traído a su vida la mujer que será su ayuda idónea. Nos pregunta ¿Qué debo hacer? Permítame sugerirle lo siguiente. Primero, busque al Señor con todo su corazón en las páginas de la Biblia. Salmo 37:4 dice: “Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón.” Cuando el gozo de un hijo de Dios está en la comunión con su Padre celestial, ese hijo de Dios verá que Dios concede las peticiones de su corazón. No piense que si tan solo tuviera a una mujer al lado suyo como su esposa, Usted sería el hombre más feliz del mundo. Si Usted piensa así, está haciendo de su deseo, prácticamente, un ídolo en su vida. Derribe ese ídolo. Deje que Dios sea lo más importante en su vida. Busque hallar su gozo en la persona de Dios. Deje que el más caro anhelo de su vida sea estar en íntima comunión con Dios y verá como comenzará a pensar como Dios piensa, comenzará a querer lo que Dios quiere. Comenzará a odiar el pecado como Dios lo odia. En algún momento Dios mismo se encargará de conceder la petición de su corazón. Segundo, siga orando a Dios por una esposa. Su oración sin embargo debe ser un tanto diferente a lo que probablemente ha sido hasta ahora. Su oración ya no será una oración que demanda a Dios una respuesta inmediata y que si Dios no hace lo que Usted pide, Usted se va a enojar con él. Su oración será más bien como la oración del Señor Jesucristo: Pero no sea como yo quiero, sino como tú. Tercero. Busque la esposa como si todo dependiera de Usted y pida a Dios como si todo dependiera de Dios. Las dos cosas son importantes. Esto no significa que Usted va a salir de su casa y va a proponer matrimonio a todas las hermanas solteras de las iglesia esperando que al menos una de ellas acceda a su pedido. Lo que significa es que debe estar alerta para detectar cuando Dios se está moviendo en alguien que a lo mejor puede ser lo que Dios quiera para su vida. Cuando eso suceda, invierta tiempo en conocer a esa persona, no se guíe solo por lo físico. Trate de identificar las cualidades de carácter que Usted quisiera ver en una esposa. Ore por esa persona tratando de discernir la voluntad de Dios. Después de un buen tiempo de oración, hable con esa persona sobre su interés en hacer pareja con ella. Permita que ella tome su tiempo para buscar la voluntad de Dios sobre este asunto. Si la relación con esta persona está en los planes de Dios, ella accederá a tener una relación de enamoramiento o noviazgo con Usted. De otra manera, ella dirá simplemente no. Una respuesta negativa no debería ser catalogada por Usted como un rechazo a Usted. Mas bien mírelo como la respuesta de Dios. Seguramente Dios tiene algo mejor en mente y es cuestión de esperar. Si la respuesta es afirmativa, dense un tiempo entre los dos para conocerse, para hacer planes para el futuro, para prepararse para el matrimonio. No se aceleren armando la boda inmediatamente. Busquen entre los dos el tiempo de Dios. Ciertamente que Usted quiere casarse lo antes posible, pero eso no debe ser la principal motivación para casarse. En cuestión de noviazgo y bodas, la prisa no es siempre buena compañía. Cuarto, mientras espera la respuesta de Dios, aprenda a vivir en pureza sexual tanto en pensamiento como en acción. Evite lugares, personas, situaciones, que signifiquen tentación en el área sexual. Tenga mucho cuidado con la televisión. El enemigo usa este medio de comunicación como una herramienta preferida para tentar a la gente en el área sexual. Cada vez que se presente algo alusivo al uso impropio del sexo cambie de canal o apague el televisor. Quinto, mientras el Señor tarda en responder, evite momentos de ocio, evite tener su mente en blanco. No olvide el dicho: Mente desocupada es perfecto taller para Satanás. Procure ocupar su mente y su vida toda en el servicio al Señor por medio de servir a los demás. Estar ocupado es de gran ayuda contra las acechanzas del enemigo en el área sexual. Espero que estas ideas le ayuden a esperar con paciencia el momento cuando el Señor traiga a la mujer que llegará a ser su esposa.

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